Evangelina

Hoy quiero dejaros un relato corto que escribí el otro día aprovechando el tiempo en una sala de espera.

“Evangelina”

Como cada 19 de Mayo, Evangelina alumbrará la tarde con sus curvas, ondulando el aire en cada paso, consiguiendo que los jovenzuelos se vuelvan a mirarla haciendo observaciones de despuntada adolescencia que admira lo que aun no le ha llegado a su orilla y que empieza a avistar en el horizonte.

Y sonreirá al viento mientras rastrea las figuras que abigarrando los bancos del parque siembran la tarde de esa florida primavera.

Y yo no estaré ahí.

Se que me buscará una vez más, pero yo no estaré ahí. Y se que se marchará desconsolada, desprotegida y solitaria, confusa y con la mirada otoñada sin remedio.Y todo porque yo tampoco aparecí este año.

Y como la ruleta que vuelve a girar, el próximo 19 de Mayo Evangelina volverá, con ojos frescos y amables a inquirir al viento del parque para que me encuentre, y yo volveré a entregarle mi ausencia.

Maldito sea este silencio con que me ha vestido la vida. Maldita sea esta petrificación con que me han regalado. Maldito el destino que ha creado este abismo que me separa del mundo.

Puedo observarles, pero no se quien son. Solo recuerdo aquel camión de frente y nada más… Después esta jaula de quietud en que me mantienen.

Me mantienen, me cuidan, pero yo sigo sin poder decir a Evangelina que este año tampoco podré ir, pero que la sigo queriendo.

Antonio Domingo


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