Veranito veranito

 

Estamos en verano, y eso supone que la mayoría tomemos unos días de vacaciones y por tanto de asueto digital, o al menos que estemos menos presentes en lo que a actualizaciones se refiere.

A mi personalmente me habéis podido leer por twitter, o ver y escuchar por la barra de vídeo  en donde he estado estos días.

Me hice una escapada que había tenido que aplazar en tres ocasiones por motivos diversos, entre otros por no encontrar alojamiento por un festival de Jazz, a Bilbao, San Sebastián, Biarritz y San Juan de Luz y he hecho cerca de 300 fotos que ya os iré mostrando próximamente.

Ha sido un viaje relámpago, apenas cuatro días pero que ha resultado fantástico pues hemos aprovechado el tiempo de forma espectacular, ya que nos ha dado tiempo a pasear por el barrio antiguo de Bilbao y comer un bacalao al pilpil que no se como contaros porque estoy salivando de solo recordarlo, visitar el Museo Guggenheim y que os recomiendo a todos, incluidos los que no sois apasionados del arte, pues solo el edificio y su estructura merece la pena conocer.

Luego están las obras de Serra con sus impresionantes e inmensas esculturas de hierro fundido que te obligan a participar adentrándote en su interior y que te producen sensaciones muy interesantes; también la colección de esculturas de Juan Muñoz, que conocía de libros o internet, pero nunca había disfrutado en directo y que me impresionaron porque al igual que Serra, te obligan a introducirte en la obra y ser parte de ella, como si fueras un personaje de la misma, y porque había muchas que no conocía y me encantaron; y finalmente la exposición del Surrealismo que me tenía expectante ya que es el estilo que me ha fascinado desde pequeño, y donde pude contemplar en vivo no solo cuadros y obras de Salvador Dalí, René Magritte (es para mi el mejor junto a Dalí y este es uno de mis sueños, poder contemplar la obra completa de Magritte, y este es un paso más), Max Ernst, y muchos otros, sino que está completada con vestuario, esculturas, mobiliario, joyas, fotografías, etc. muy enriquecedoras.

Al día siguiente, en San Sebastián hicimos varias “excursiones” al barrio histórico a visitar los bares de pintxos en donde os puedo decir, que aunque no todos son del mismo nivel, os recomiendo que no os lo perdáis, y probéis en varios ya que cada uno tiene su estilo y su cocina, y por supuesto, sus precios.

La Concha no la pudimos disfrutar como queríamos (dándonos un chapuzón) porque el tiempo no acompañó, pero es preciosa, simplemente preciosa, tanto de día como de noche, y ya os enseñaré las fotos porque hice varias desde diferentes ángulos. Estuve un buen rato observando la playa, escuchando el sonido del mar, impregnando mi pituitaria de sus aromas a salitre, dejándome acariciar por el ronroneo de las olas, que tímidamente se recuestan en su arena. El mar ya sabéis que me fascina, es para mi una necesidad vital el poder hacer esto cada poco tiempo, es una atracción supradimensional que trasciende a todo lo humano. Me posee y no puedo resistirme, y esos momentos me transforman como nada en el mundo puede hacer y las pilas de lo emocional, de lo verdaderamente existencial, se recargan tremendamente.

También nos dio tiempo a hacer una escapada a Francia, exactamente a Biarritz y San Juan de Luz, que me parecieron dos lugares muy bonitos. Biarritz es grande y tiene una playa abierta y con gran oleaje, que invita a bañarse nada más verla (estaba a reventar) y San Juan de Luz, aunque tiene playa, es un pueblecito más entrañable (es un sentido figurado, ya que aparenta ser un pueblecito pero es bastante grande) y me encantó pasear pos sus callejuelas repletas de tiendas y restaurantes.

En fin, un viaje deseado hace tiempo y que me ha aportado muchas cosas, por un lado una nueva imagen de Bilbao, que conocía de pequeño y recordaba como una ciudad gris y sucia, y actualmente es todo lo contrario;  de San Sebastián sus pintxos, su Concha con la vivencia personal de sumergir los sentidos en ella; de Francia el visitar nuevas zonas costeras de gran atractivo. Y otra cosa que quiero destacar es la amabilidad de sus gentes, con una forma muy natural de relacionarse con cualquier persona, independientemente de cual sea el origen.

Y como he estado desconectado totalmente, a excepción de la BlackBerry en la que tenía desconectado el correo electrónico, solo he podido utilizar el GPS para las rutas y que me ha sido de muchísima utilidad, y el twitter, por lo que quiero agradeceros a los que por vía de twitter me habéis estado dando pistas y ayudas para el viaje, los hoteles, los pintxos, etc.


Escribe un comentario


Artículos relacionados