Veranito veranito, segunda parte

Después de la escapada al norte que os contaba: Bilbao, San Sebastián, Biarritz y San Juan de Luz, esta semana tocaba relax, pero cuando digo relax quiero decir RELAX, con mayúsculas, es decir, desconexión total del mundo con sobredosis de piscina, playa y leer libros.

La pena fue que tenía la intención de ir a Tenerife y no encontré plaza en el hotel que quería (este año me he retrasado demasiado en contratar las vacaciones), y la Agencia me convenció para irme a Fuerteventura diciéndome que me fiara que todas las playas son de arena blanca y preciosas. Y ese fue precisamente el error, que me fié de ellos, mejor dicho de ellas y resultó una playa de arena negra y llena de piedras, por lo que la parte de playa quedó cancelada, pero el resto al pie de la letra.

Sobre la Agencia de Viajes, diré que he sido su cliente desde hace 6 años y por tanto deberían haberse comportado un poco mejor, pero antepusieron el venderme algo aunque no fuese lo que yo quería para no quedarse sin venta, ya que corrían el riesgo de no venderme en esta ocasión al no encontrar lo que les estaba demandando (llevábamos más de una hora buscando y no quedaba nada de lo que yo pedía y ya estaban cansadas y con ganas de irse a comer), y de esta forma han conseguido una venta, pero se han quedado sin cliente y sin recomendaciones, que han sido varias ventas a mis amigos en estos años.

Pero quitando ese detalle, ha sido una semana de relax como digo.

¿Y en que ha consistido ese relax? Pues además de mi decisión de llevarlo a cabo, el hotel ayudó bastante pues no tenía cobertura de Vodafone ni de Movistar, justo las dos compañías que manejo con la BlackBerry y con el móvil de la Barra de Vídeo, y apenas en algunas zonas de la habitación y solo algunas veces, obtenía una cobertura mínima que desaparecía en cualquier momento dejando la conversación telefónica a medias sin posibilidad de continuarla (solo mantuve 3 conversaciones en toda la semana). Pues como digo, prácticamente sin teléfono, y al estar sin conexión en la BlackBerry estaba por tanto sin conexión a internet, sin correo electrónico (un par de veces al día conseguía la cobertura para descargar los correos) y sin internet, es decir, sin navegación, sin periódicos online, sin Google Reader, sin blogs, sin estadísticas, sin twitter, sin xing, linkedin, facebook, muyPR, etc.

Y como pasábamos el día en la piscina o paseando, no hemos visto apenas nada de televisión, solo esporádicamente para disfrutar de algunas pruebas de los Juegos Olímpicos.

Y eso ha redundado en… un descanso como hacía mucho tiempo que no disfrutaba,

… poder disfrutar de la familia todo el día todos los días,

… poder leer varios libros interesantes: “El niño con el pijama de rayas”; “La buena suerte”, “Los gritos del pasado”, y “Mundar”,

… dormirme a pierna suelta a la sombra de las palmeras,

… pensar en temas personales muy interiores: en mis sueños, en mis amigos, en mi futuro, en mi yo interior, en mis necesidades artísticas y culturales, en mi salud…,

… generar guiones para posibles novelas que cuando tenga tiempo escribiré,

… jugar al minigolf y al billar con mi mujer y mi hijo,

… poder reavivar el interés de Kevin por el ajedrez (si se lo toma en serio puede llegar a ser un muy buen jugador pues tiene una alta capacidad espacial),

… ponerme un poco moreno en la cara y brazos (en el resto de zonas de mi cuerpo paso del lechoso al gambón sin remedio),

En resumen, una semana de estar fuera de lo que se supone que es el mundo real, la vida social y los hábitos diarios, y que tengo que reconocer que me ha sentado muy bien, y ahora queda la segunda parte de este mes de Agosto que aun estando de vacaciones, va a tener un espacio muy importante de mi tiempo dedicado a para preparar lanzamientos, nuevos proyectos, algunas reuniones importantes que han surgido y no quiero aplazar por más tiempo, etc.

Así que empezaré a estar de nuevo operativo, aunque no públicamente todo el tiempo porque quiero dedicarle varios días al ocio personal con la familia, que aun quedan cosas que hacer de las que tenía programadas para este verano y que no quiero dejar de llevar a cabo.


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