Barrio-Nevera. Soluciones al problema de la vivienda… con ideas de Marketing Lateral

Hace dos meses escribí un post en el que me mojaba mucho y fui capaz de tirarme a la piscina al decir esta frase:

“El Marketing Lateral puede dar soluciones a la crisis de la vivienda”

 …una situación como esta requiere imprescindiblemente soluciones diferentes, y que si alguien quiere buscar ideas que les saquen de esta terrible escena de túnel sin luz y con un único cartel que dice: “próxima salida en 2011″, solo puede ser el Marketing Lateral.

Y evidentemente, los brindis al sol no son mi especialidad, así que es el momento de respaldar mis afirmaciones con hechos.

vivienda.jpgEl Marketing Lateral puede ser una fuente inagotable de ideas para cualquier empresa, y por supuesto también para un problema tan acuciante como la crisis de la vivienda actual, es el momento de ser creativo y aportar soluciones ingeniosas, diferentes, y aquí voy a mostraros un par de ellas en las próximas semanas, unas más arriesgadas que otras, unas más difíciles de poner en marcha pero no por eso menos eficaces bajo mi punto de vista, con el objetivo de demostrar a los incrédulos que el Marketing Lateral es un sistema de herramientas terriblemente eficaces para poder afrontar cualquier situación en cualquier empresa de cualquier sector. Bueno, en esto reconozco que puede haber mínimas excepciones, pero eso, mínimas.

La primera idea surgió de combinar la idea de un barrio recién construido con una nevera.

Le llamaremos BARRIO-NEVERA

Pero es necesario definir primero ambos conceptos. El barrio de viviendas es una zona grande, con varias calles en donde se han edificado, a una distancia corta unos de otros, múltiples edificios de ciertas alturas en donde los individuos pueden habitar.

nevera.jpgUna nevera es un electrodoméstico en el que introducimos toda la comida que hemos comprado, y en donde permanece hasta que la vamos necesitando cada uno de los miembros de la casa, y esa es la forma en que se va consumiendo. Una vez que se van acabando las cosas y hay que ir reponiéndolas de nuevo para poder tenerlas disponibles cuando las necesitemos.

¿Y que tienen en común un barrio recién construido con una nevera?  Absolutamente nada, pero esa es la gracia, esa es la ecuación a resolver, y entonces pensé en un barrio en el que en vez de viviendas hubiera neveras enormes en las que vivían las personas. Eso es absurdo, totalmente absurdo. Perfecto, esa una buena idea para trabajar.

Y ahí tenemos que buscar la idea que consiga conectar ambas y dándole vueltas aparece la solución.

Imaginemos  un barrio en el que todos los pisos estén dotados de todos esos servicios que habitualmente se utilizan en las casas, por ejemplo conexión de teléfono y datos (ADSL de banda ancha), luz, gas, televisión por satélite, electrodomésticos, etc.

Bien, pues ahora si los quisiéramos vender, el precio se tendría que incrementar en función de todo lo que se ha incluido pero sería difícil de calcular ya que muchos de ellos son costes mensuales que no podríamos evaluar con carácter indefinido, pero… si en vez de orientarlos a venta los orientamos a alquiler, entonces si podemos incluirlos en los precios mensuales, y ahí topamos con otra dificultad, que los precios subirían demasiado y nos alejaría del mercado.

diana.jpgY la solución a esta última barrera es poder alquilarlos por habitaciones, tal como ocurre en todas las grandes ciudades, pero esta vez concentrados en un solo barrio.

Y así podemos tener la idea final, un barrio completo del que es propietario un único dueño, decide alquilar los pisos por habitaciones, ofreciendo en el precio todo tipo de servicios adicionales, es decir llenándolos como una nevera de todo lo que puedan necesitar:

1.- Conexiones de banda ancha en todas las habitaciones ya que podrá contratar grandes conexiones por edificios y situar múltiples accesos en cada vivienda (dando la libertad de que quien quiera pueda ampliar su conexión a un nivel superior pagando la diferencia).

2.- Costes de agua, luz, gas incluidos hasta un importe medio calculado en función del gasto medio de una vivienda. Los importes que superen estas cantidades se pagarán aparte, así se motiva a la moderación.

3.- Líneas de teléfono en cada vivienda con posibilidad de llamar haciendo pagos en el momento por sistemas de prepago individualizados por una centralita automática.

4.- Servicios de limpieza semanal de cada vivienda. Al ser todas las viviendas en un mismo lugar,los costes disminuyen ostensiblemente como si fuera un hotel con sus propios empleados.

5.- Televisión con TDT y canales de pago. Al ser cientos de conexiones se puede negociar una tarifa especial con los operadores de cable o satélite.

6.- Alquiler o venta de PC’s con condiciones muy ventajosas al poder comprar de forma mayorista.

7.- Servicios de vigilancia propios como si fuera una urbanización privada.

8.- Servicios adicionales como lavado o planchado de ropa con pagos por servicio contratado.

marketing.jpgDe esta forma, al ser por habitaciones, la suma del precio cobrado a los individuos de una vivienda siempre es superior al que resultaría de alquilarla completa, y con esa diferencia de ingresos poder ofrecer servicios adicionales que incrementen el valor de la misma en comparación con cualquier otra vivienda que se ofrezca en la misma ciudad. Los costes de los servicios adicionales se diluyen entre tantas viviendas y disminuyen en comparación de su compra o contratación de forma individual.

Por otro lado pueden generarse muchos otros ingresos por servicios, tanto por temas como lo que mencionaba de lavado y planchado de ropa, como por venta de muebles en determinados establecimientos con quienes se hayan llegado a acuerdos y que generen un descuento especial para los usuarios y una comisión para la empresa, o servicios adicionales de comidas a domicilio, etc.

Adicionalmente tiene otra ventaja y es que en caso de que la convivencia no fuese agradable con los miembros con que ha coincidido, siempre habrá diferentes propuestas para cambiar de piso, portal o calle sin variar ni el sistema, ni los servicios ni los precios, lo que se convierte en una garantía importante ante la principal dificultad de este tipo de fórmulas de convivencia.

¿Y quien sería el publico objetivo de esta propuesta? Pues se me ocurren al menos un par de ellos por lo menos, por un lado todo el colectivo juvenil que estudia en la universidad, y que proceden de otras provincias. Por otro lado, el elevadísimo colectivo de inmigrantes cuyos ingresos no les permiten acceder a una vivienda individual y que necesitan compartirla para abaratar los gastos.

¿Inconvenientes? Seguro que los hay, pero es cuestión de darle vueltas hasta conseguir que esta idea en bruto esté pulida y sea un negocio completo, que a priori parece un buen negocio a medio plazo, sobretodo para dar salida a las miles de viviendas que actualmente están construidas y sin saber que hacer con ellas.


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