La exposición permanente de la web 2.0 - segunda parte

El otro día hablábamos de la exposición publica que supone la web 2.0 y las consecuencias que tiene, y hoy quiero tocar otro aspecto fundamental de esta web interactiva, que es justo el enfoque contrario.

En la primera parte hablábamos de que en el presente habrá quien quiera investigar nuestro pasado y pueda encontrar cosas que nunca hubiéramos querido que estuvieran expuestas tan libremente, pero ahora démosle la vuelta ¿y si alguien del pasado quisiera investigar nuestro presente?

separacion.jpgMe refiero a que todos tenemos muertos guardados en el armario y creo que todos tenemos derecho a rectificar y mejorar en la vida, incluso cerrar etapas y comenzar otras nuevas, pero… imaginemos que en el pasado dejamos atrás una pareja con la que no queremos volver a vernos nunca porque la situación no finalizó como debiera, y ahora esa persona quisiera saber que hacemos a que nos dedicamos, con quien vivimos, e interferir en nuestra vida de alguna forma. ¿Verdad que le sería fácil localizar todo nuestro “presente”?

Imaginemos que en el pasado tuvimos una sociedad, amigos o colegas con los que al final hubo problemas y de los que por fin nos separamos y perdimos de vista, pero han pasado los años y un día se acuerdan de nosotros con rencor y quieren localizarnos y hacernos la vida imposible o hacernos pagar por algo que ellos juzgan que les hicimos en su día. Les resultará verdaderamente sencillo, no creéis?

Os hablo de todo esto porque es un aspecto importante de la web 2.0 en la que estamos en exposición permanente, en donde nuestra información es pública, incluso la información más personal que aparece en las diferentes redes sociales, y en la que somos vulnerables a que cualquiera pueda seguirnos la pista mucho más allá de lo que nosotros desearíamos en algunos casos.

¿tiene solución? no, creo que no.

El prestigio se gana precisamente gracias a esa exposición permanente, a crear una marca personal identificando nuestro nombre con algunos valores, a unirlo a conocimiento concreto en un nicho concreto, y demostrar que no tenemos miedo a estar en el escaparate de continuo, sin nada que ocultar. Y esa exposición efectivamente puede traer este tipo de riesgos de ser localizado por quien no queremos, pero eso es como el ejemplo que suelo poner, y es que si quieres levantar un palo del suelo, nunca podrás levantar una sola punta, ya que al levantar una, viene asociado de inmediato levantar al otra, queramos o no.

Y no quiero que este post sirva para decir que la web 2.0 es mala y que no merece la pena participar por este tipo de situaciones  posibles. Ni mucho menos, todo lo contrario. Soy un defensor permanente de lo que ha supuesto de avance el concepto de internet y en especial al web 2.0 con su interactividad, y que la única forma es mirar al futuro y afrontar el pasado, pero sobretodo vivir el presente sabiendo que en este camino recogeremos lo que estemos sembrando y nada más que lo que hayamos sembrado, y que por tanto es conveniente avanzar pero sin dejar muertos en las cunetas, pues en este nuevo mundo digital interactivo en el que estamos comenzando, cada día estaremos más expuestos.


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