Aparecer en la web 2.0

AntonioDomingo.jpgHace poco escribí dos post sobre “La exposición permanente de la web 2.0″ y la 2ª parte en el que exponía la vulnerabilidad que tenemos en la internet del 2.0 ya que todo lo que publicamos o que otros publican de nosotros, queda en un tablón público y que tenemos que ser conscientes de que eso es real, no es una ficción.

tecnomarketer.jpgYa sabéis todos que sigo abogando por que todos participemos, y soy convencido promotor de la participación en la web. La prueba es que soy el mejor ejemplo de lo que promulgo, pues no solo escribo en este blog personal AntonioDomingo.com , sino que lo hago en Ciudad Poesía, en Tecnomarketer, en Ciudad Telecom, publico artículos en el portal de Microsoft Empresas, tengo activos mis perfiles en Twitter (en donde escribo diariamente y mucho), en Linkedin, Facebook, Viadeo, Xing, Blip.fm,y en muchas otras redes sociales (en este momento tengo perfil activo en 19 redes), participo y comento en muchos de los 185 blogs que sigo en el Google Reader, con lo que soy precisamente un miembro activo de esta red, y precisamente por eso soy consciente del riesgo que se tiene al hacerlo, aunque a mi personalmente no me importa.

Como dije en uno de los dos post que comento, y cito palabras textuales:

 …Y si apoyaste o criticaste unas ideas políticas, pues ahí queda eso: si pusiste a caldo a estamentos sociales o grupos de personas determinados, nunca más podrás decir lo contrario, si dijiste que tal posición social era idónea eso pasa a ser parte de tu ideología para siempre, pues cualquiera que lo busque lo encontrará…

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Pues bien, esta semana ha salido en los medios de comunicación un claro ejemplo de lo que digo, pues ha aparecido una foto de Jon Favreau, un escritor brillante de discursos del presidente electo de EEUU, Barack Obama, en la que aparece con un amigo mofándose (dándole uno a beber una cerveza y el otro tocándole un teta) de la típica imagen promocional de cartón de la que entonces era simplemente adversaria política en el camino a la Casa Blanca y que se va a convertir en la próxima secretaria de Estado de EEUU, es decir, Hillary Clinton.

No hay duda que en Facebook se movieron rápidamente para bajar la imagen, pero los internautas somos más rápidos y fue velozmente capturada y por supuesto publicada consiguiendo el efecto temido, que la instantánea circule por toda la Red.

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¿No era eso precisamente lo que decíamos? Pues si, y aunque hay quien aboga que no se deben mezclar los tiempos de ocio y los de negocios (me da igual si es tiempo laboral o de negocios propios), y estoy parcialmente de acuerdo, la verdad es que no se puede impedir, nuestro perfil es continuo, es público y está ahí, a la vista de todos, y aunque muchas veces queramos hacer desaparecer parte de él, siempre hay muchas variables con las que no contamos, por ejemplo, como en el caso que mencionamos de Jon Favreau, un usuario anónimo decide bajarse la imagen y guardarla oooohhhhh!!!!! y ya nunca desaparecerá y nadie puede decir que es ilegal, no olvidemos que es pública y como tal la subiste.

Pero no nos rasguemos las vestiduras de que eso ocurra, vamos a llevarlo al mundo offline y entendamos la continuidad de nuestra vida.

Imagínate una afamada artista, un prestigioso político, o un premiado escritor, por poner tres ejemplos cualquiera, y que alguien descubre que en su vida privada se comporta como un déspota con la persona que le limpia su casa, que humilla al portero o el guarda de seguridad de su vecindario, o que manda “a la mierda” a un periodista en público,  imaginemos que tenga costumbres libertinas y se le vea borracho a altas horas de la madrugada, o a un deportista agrediendo físicamente a un periodista sin mediar provocación, etc.

Imaginemos a alguien que va ser elegido para un cargo público de mucha trascendencia, por ejemplo juez de un importante tribunal, y de pronto se descubre que de joven le detuvieron por abusar de las chicas de su barrio llegando a casi violar a una ¿Alguien va a decir que debemos separar su vida privada de la publica? ¿Alguien dirá que eso es el pasado y que no lo debemos tener en cuenta? ¿verdad que no?

ANTONIO_DOMINGO.jpgSomos nosotros 24 horas al día, y hay que asumirlo como tal. Antonio Domingo sigue siendo Antonio Domingo independientemente de la hora que sea, de quein le acompañe o el mes del año en que se encuentre.

Efectivamente todos tenemos una vida en relación con la actividad laboral o de negocios y luego tenemos una vida privada, la vida familiar, de amigos, etc, pero en ambas seguimos siendo la misma persona, nos llamamos igual y tenemos el mismo rostro, y por supuesto que deberían diferenciarse ambas y que todos deberíamos admitir que aunque navegan en el mismo mar, están en barcos distintos, pero la realidad es bien distinta, y a la hora de la verdad somos la misma persona y para todos la linea continua de la parte privada a la pública mezclándose sin poder diferenciar donde empieza una y donde acaba la otra.

Y el caso de Favreu en el que él subió dicha foto a Facebook no es la única posibilidad, ya que sin ser algo tan clamorosamente político, hay muchas otras situaciones comprometidas, por ejemplo imaginemos que asistimos a una fiesta, y como en toda fiesta se hacen docenas de fotos (las cámaras digitales permiten eso sin que nos enteremos que se han hecho), y en la que por cosas del destino aparecemos en situaciones que no son lo que parecen, pues a altas horas de la madrugada y después de haber tomado algunas cervezas o algunas copas, nos solemos relajar y ser menos conscientes de determinadas cosas.

zapatero.jpgPor ejemplo, que al lanzar el flash de la cámara, quizás parpadeemos en exceso o cerremos los ojos, como le ocurrió al presidente del gobierno, y parezcamos totalmente ebrios o dormidos, o nos pillen al fondo de la foto en una actitud muy “cercana” a una persona del otro sexo (o del mismo) y que aunque no es lo que parece, lo parezca,  o nos saquen en una instantánea en la prefiriéramos no haber estado nunca.

Y por rizarlo un poco más (es algo muy sencillo y normal) imagínate que el dueño de la foto que acaba de hacer con su móvil o su blackberry decide subirla inmediatamente a su blog, a Twitter, Facebook, Flickr, o cualquier otro lugar de concurrencia de usuarios, no digo con mala intención, sino como exposición de lo bien que se lo está pasando en dicha fiesta, y tu ni enterarte de que la foto existe, y por tanto ni mucho menos que ha sido publicada en dicho portal o red social. Muchas variables sobre las que no tenemos ningún control.

En resumen, no depende de nosotros,y por tanto hay que ser conscientes que eso es real, está ahí, y que debemos poner algo de cuidado. ¿No os parece?


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