Reflexiones: Las distancias del alma

Hace mucho que vengo reflexionando sobre un concepto que me interesa y hoy me apetece compartirlo con vosotros: es la distancia que tenemos entre los seres humanos y que es muy difícil medir, y no me refiero evidentemente a la distancia física que esa se puede medir en metros con precisión sino a la distancia con que nos percibimos de corazón a corazón.

Mi reflexión viene porque muchas veces tenemos una relación intensa con una persona, que puede ser muy intima sin ser sexual, y encontramos que tenemos muchas cosas en común, nos sentimos bien conversando, compartiendo sitios, actos, casa o proyectos, o incluso solo mirándonos sin decir nada y solemos decir que es una persona cercana, un amigo o amiga.

cariño.jpgY como la vida da muchas vueltas, hay veces que sin saber como pero de pronto por motivos que se escapan a nuestro control, algo ocurre que nos lleva a que dejemos de vernos, nos alejemos físicamente muchos kilómetros o las actividades nos impidan poder quedar como acostumbrábamos, y sin embargo, seguir siendo una persona igual de cercana que antes. Y con esas personas, cuando años después conseguimos volver a coincidir, sentimos que nunca nos hemos alejado de ella a pesar de no habernos visto cara a cara en todo ese tiempo.

abismo.jpgPor el contrario, en el otro extremo, alguien con quien te sientes igualmente cercano, muy cercano, de pronto algo ocurre (a veces incluso externo, fuera de nuestro control) y aunque puedas seguir teniendo relación diaria y puedas seguir trabajando con ella, compartiendo cosas, percibas que algo se ha roto y que esa persona se ha alejado tanto como para haber verdaderos abismos casi insalvables por medio.

Y esas distancias no se pueden medir, solo se sienten. Las primeras nutren el corazón aun no viéndose, las segundas lo hielan aun compartiendo.

¿Que magia existe que mantiene el sentimiento vivo en el tiempo a pesar de no verse? ¿Que ocurre en nuestro interior para que se mantenga como si los años no hubieran pasado y todo siga igual que el ultimo día que pudimos compartir?

¿Que mecanismos se suceden para que lo que era una relación de compenetración nutritiva para ambos se torne en poco tiempo en kilómetros de hielo donde no hay forma de que nada sobreviva? ¿Que resortes se rompen en nuestro interior para destruir y desmontar todo hasta el punto de no ser capaces de volver atrás, reconstruirlo y retomar el mismo instante donde estaba antes del desastre?

No tengo las respuestas, solo las preguntas, pero me gusta reflexionar sobre todo ello, me interesa el ser humano, las vivencias y los sentimientos y yo también he vivido ambas situaciones, la del reencuentro después de años con la alegría interior que es indescriptible con palabras, y la de sufrimiento de ver como algo se ha muerto en nuestras manos sin ser capaces de arreglarlo, y sin embargo es necesario seguir cerca de esa persona a la que sientes a tanta distancia por si algo vuelve a cambiar y nos regresa a ese escenario previo al desastre.


7 Comentarios para “Reflexiones: Las distancias del alma”

  1. Pues no tengo respuesta a tus preguntas, me pasa y me han pasado desde siempre ambas cosas que comentas, excepcionalmente he restablecido relaciones que se habian roto, pero desconozco totalmente el mecanismo que me aleja, y el que me acerca …. en la mayoría de los casos cuando regreso al “escenario previo al desastre” ni siquiera lo entiendo, claro que tampoco comprendo bien el “escenario” que me acercó de manera “fulminante” a alguien.

  2. […] antoniodomingo.com » Reflexiones: Las distancias del alma www.antoniodomingo.com/2010/05/03/reflexiones-las-distancias-del-alma – view page – cached Hace mucho que vengo reflexionando sobre un concepto que me interesa y hoy me apetece compartirlo con vosotros: es la distancia que tenemos entre los seres humanos y que es muy difícil medir, y no me refiero evidentemente a la distancia física que esa se puede medir en metros con precisión sino a la distancia con que nos percibimos de corazón a corazón. Tweets about this link Topsy.Data.Twitter.User[’tristanelosegui’] = {”location”:”Madrid, Spain”,”photo”:”http://a1.twimg.com/profile_images/441167700/TEF_normal.jpg”,”name”:”Tristán Elósegui”,”url”:”http://twitter.com/tristanelosegui”,”nick”:”tristanelosegui”,”description”:”Online Marketing Manager en Secuoyas, MBA Part Time (IE), Lic. en Marketing (ESIC) Pasado: Digital+, ING Direct, Elipsos, Vocento (abc.es), Click Marketing”,”influence”:”Highly Influential”}; tristaneloseguiHighly Influential: “Reflexiones: Las distancias del alma por @AntonioDomingo http://bit.ly/cQCymo Muy, muy interesante! Yo he tenido esas mismas sensaciones ” 4 minutes ago view tweet retweet Filter tweets […]

  3. Hola Antonio, me ha gustado mucho leer tu entrada.
    Estoy completamente de acuerdo contigo, yo siempre he pensado que los amigos son aquellos con los que no tienes problemas en un largo silencio, no necesitas llenar espacios de tiempo sin conversación.
    Pero también son aquellos que aunque no veas en mucho tiempo, cuando les vuelves a ver no ha pasado el tiempo, no tardas ni un minuto en volver a retomar el hilo, confianza?

  4. Gracias Juana, veo que las sensaciones son compartidas

  5. Efectivamente Santiago, gracias por el comentario

  6. Varias veces me he hecho estas mismas preguntas, Antonio.

    Hay personas con las que desde el primer instante conectas de una manera que no entiendes del todo, pero que disfrutas mucho.

    Sin embargo, hay personas que fueron muy cercanas en un punto determinado de tu vida y la relación se esfuma de un momento a otro sin motivo aparente. El teléfono (o mail, o lo que sea) está a la misma distancia e implica el mismo esfuerzo, pero aún así­ no haces nada por acercarte.

    En mi vida “online” te puedo decir que en Twitter he encontrado muchas de esas personas que a partir de un comentario o una desvirtualización espontánea se han hecho cercanos. Y no necesariamente son con quienes más converso. Simplemente son personas a las que adoro y siento especial conexión.

    Facebook, me ha servido para reencontrarme con esa gente que me acompañó alguna vez y simplemente con seguirla, leer su muro, ver sus fotos ya me siento “satisfecha” y no necesito reanudar la relación. Me gusta saber cómo están, qué han hecho de su vida y ya está.

    Por otro lado, tengo esos amigos especiales que fueron relaciones muy fuertes durante un periodo y a pesar de que la vida te va cambiando o, como en mi caso, vas cambiando de ciudad, un buen dí­a te reencuentras y sientes como si el tiempo no hubiera pasado. Seguimos siendo cercanos aún sin haber estado en contacto.

    Gracias por compartir tus reflexiones.

  7. que comentario tan interesante Anitaideas, muchas gracias por compartirlo

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