Yo soy comunicación

antifaz-1.jpgHasta hace muy poco nuestras vidas gozaban de una dimensión que podíamos controlar y en la que, salvo que lo pidiéramos, no éramos sino lo que nosotros queríamos que fuésemos, y disponíamos de una libertad absoluta para poder comportarnos socialmente bien o mal sin mayor penitencia, como si dispusiéramos de algún tipo de antifaz que nos protegía socialmente.

Esto podía tener otras características en los casos en que fuésemos miembros de algunos organismos que dispusieran de ciertos uniformes y estuviésemos obligados a representarlos socialmente, ya que entonces podíamos dejar de ser personas individuales para pasar a ser miembro representantes del colectivo al que pertenecíamos, y esto lo aprendí en mi tiempo en el ejercito como profesional, de hecho en la academia militar nos insistieron en ello para concienciarnos, y el mensaje que nos repitieron era algo similar a esto: “si te emborrachas y das la nota en público llevando el uniforme, ya no eres Pepito el borracho sino mira los militares que son unos borrachos”.

Y ahora con la democratización de los medios de comunicación sociales esto se ha expandido a casi el total de la población, y has dejado de ser el Pepito anónimo para pasar a ser el Pepito que trabaja en… XXX o es el responsable del departamento de YYY en XXX, y nos guste o no, cuando escribes en tu blog, en Twitter o Faceboook, cuando tus amigos suben fotos de la fiesta que tuvisteis y te etiquetan, cuando un conocido  sube un vídeo en el que apareces y te menciona, cuando te sacan en una entrevista en un evento al que has acudido, ya no eres tu, nos guste o no, ya que esa dimensión exclusivamente personal se ha difuminado y aparece vinculada a muchos otros aspectos de tu vida.

dado2.jpgPodemos insistir en que nuestro perfil es unicamente personal y dejarlo escrito en letras de molde en nuestro Twitter o Facebook, en que lo que subes y escribes es exclusivamente en nombre propio y no representa a la empresa que tenemos o en la que trabajamos… pero la realidad es que nuestro perfil ya nunca más volverá a ser bidimensional sino que goza de miles de aristas que no podemos separar como no podemos separar las caras de un dado.

No sabría dar un dictamen definitivo y categórico de si esto es bueno o malo. En principio creo que es bueno, que nos potencia, que nos descubre, que nos permite crearnos como marca personal, que nos facilita poder sacar todo lo que realmente somos y dar esa polifacética dimensión que es el ser humano, no somos solo la profesión a la que nos dedicamos sino que dentro de nosotros tenemos docenas de inquietudes y aptitudes que solo nosotros conocemos, y en ese sentido creo que es un avance, pero asimismo es peligroso porque nos impide el anonimato defintivo del que gozábamos y al que tambien deberíamos tener derecho parcialmente, o incluso no solo al anonimato parcial sino al general, al definitivo, al silencio final de todo aquello que deseamos que sea únicamente anónimo. No continuo más en esta línea porque este tema es muy profundo y no puedo entrar hasta el fondo en un solo post.

Pero por mucho que nos empeñemos el mundo nunca camina hacia atrás, por mucho que nos gustasen, los empleados de banca o contables ya no usarán los manguitos a la hora de anotar, pluma y tinta en mano, nuestros apuntes en gruesos libros y pasarles el secante para que desaparezca la tinta sobrante. Nunca volverá atrás. Y eso significa que si de pronto el mar naranja.jpgmar se ha vuelto naranja, por mucho que me gustase el azul, tengo que acostumbrarme a que ahora ese es su color y aprovecharlo en mi favor contando que a partir de ahora siempre será naranja.

Y esto supone que si estoy en búsqueda de un empleo, debo ser consciente que la empresa que ofrece el puesto casi con un 100% de seguridad, antes de contratarme me buscará no solo en Linkedin, sino también en las diferentes redes sociales, en Google, en blogs… y tratará de hacerse una idea global de mi imagen no ciñéndose exclusivamente al curriculum vitae que les he presentado, y por tanto, en vez de quejarme de lo que allí aparece, es mejor que me dedique a crear desde hoy mismo la imagen que en mi opinión realmente soy o creo que soy para que esa sea la que aparezca cuando me busquen.

Y si ya estoy trabajando o tengo una empresa propia, debo entender que cada vez que hago una aparición en cualquiera de las redes sociales, ya sea escribiendo, subiendo contenidos, fotos o vídeos, o se me menciona por un tercero, esto implica que en la mayoría de las ocasiones eso lleva la coletilla de la empresa en la que desarrollo mi carrera profesional y por tanto dicha empresa también aparece conmigo, implícita o explícitamente. No digo que esto sea obligatoriamente así, sino que digo que la mayoría de las personas lo verán así, y debemos ser conscientes de ello y las consecuencias positivas o negativas que eso implica.

La reciente aparición de Cuvitt.com me parece una gran noticia y os recomiendo que lo tengais en cuenta y relleneis vuestro perfil porque aporta muchas de las facetas que nos dejamos atrás en ese CV como la parte emocional, social o relacional y a las que ahora las empresas están prestando mucha atención porque se está demostrando su importancia mas allá de la capacitación profesional o la formación académica, pero eso no difumina ni hace desaparecer todo lo que he mencionado anteriormente y que definitivamente será lo que conforme el cuadro defintivo.

Estamos en una nueva era en la que somos comunicación, y no solo con lo que hacemos voluntariamente sino con lo que ocurre alrededor nuestro, eso nos abre miles de nuevos caminos, seamos conscientes de ello y aprovechémoslos.


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